3 actividades para el reconocimiento de letras

Parlando como viene

Ayer íbamos caminando por la calle, llegando a la esquina hijita ve escrito en el piso un cartel que decía “SLOW”, y ella toda feliz empieza a gritar “Mamá la O, Mamá la OOOOOOO”. No podía más de la felicidad (Qué lindo ser feliz con tan poco, verdad?)

Por ahora reconoce todas las vocales y la “Q”, no pregunten, no sé porque la Q. Así que últimamente anda un poco mono temática y sólo quiere jugar a juegos que involucren letras. Les comparto algunos de los juegos que estamos haciendo.

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Hablemos un poco

Parlando como viene

Esto de ser una pareja bilingüe tiene sus ventajas y desventajas. Al principio de nuestra relación nos hablábamos en ingles, ya que ninguno hablaba el idioma del otro. Eso a veces puede ser frustrante porque imaginen una discusión en donde quieren partirle una maceta al otro en la cabeza y no encuentran la palabra justa, o lo que es peor, la interpretación de la víctima de tu pareja no es la que vos entendías.

De libros y libritos

Parlando como viene

Mi hijita no deja de sorprenderme, con tan solo meses ya se interesaba por las letras. Se que deben pensar que soy una exagerada, pero les juro que es así. Cuando le regalamos un juguete o le ponemos una prenda de ropa nueva, ella automáticamente busca la etiqueta, la mira, la estudia fascinada. Un día, cuando tenia algo así como 5 meses le compré un libro. El tano me miró cagado de risa como diciendo: “no podés ser tan ridícula” . Vamos que tampoco era para tanto, no le compré Rayuela de Cortázar, le compré un libro de Peppa Pig.

peppa pig festa in maschera

El día de hoy, ese librito de Peppa Pig es lo único que la calma cuando se pone loca. Abre sus paginas de cartón y al son de “aaaaaawwwww” va tocando las burbujas con el relato. Claro que muchas veces también sirve como mordillo, la tipita no es puro intelecto, no?

Empecé a comprarle libros preferentemente de cartón -asi no destruye sus paginas- y con bonitas ilustraciones. Lo interesante es que somos una familia billingüe, así que compramos tanto libros en italiano como en español. No hago esto porque pretendo que la chica con tan solo 10 meses empiece a leer eh! No estoy TAN loca. Simplemente quiero que los libros sean parte de su vida desde siempre, también pienso que es mas fácil ir comprando libritos de a poco, (así engaño al padre de la criatura y no cae una cuenta gigante de un día para otro 😉 )

Hasta ahora no encontré libros bilingües español-italiano así que tengo que rebuscarmelas un poco. Quiero armarle una biblioteca en cada idioma, asociando un color de estante al italiano y otro al español. ¿Qué piensan? Algunos libros los compro en ambos idiomas.

Estos son ejemplos…

libro italiano español

Mi más reciente adquisición es el pequeño libro “Las palabras favoritas de la pequeña oruga glotona”, el libro original lo habíamos comprado en italiano. De esta manera podrá aprender las palabras del libro en español e ingles, usando las mismas ilustraciones, ¿No es genial?

pequena oruga glotona

Otros libros que estamos disfrutando son libritos simples, con dibujos y palabras. Hoy le divierte mas sacar los libritos de la caja, lo hace con una dedicación y meticulosidad impresionante. Pero creo que a futuro será divertido jugar decir la palabra en español.

prime parole libri

Por último les muestro estos, que creo que me gustan mas a mi de lo que podrán gustarle a ella. Son de la colección Mezclanimales. En cada página hay una ilustración preciosa de un animal divido en dos solapas, debajo hay otro animal. Se puede jugar a mezclarlos y formar animales nuevos de fantasía. Estos los venden tanto en italiano como en español, por ahora compramos dos en español, la colección es de 4 en total, así que quiero conseguir los otros dos en italiano. Creo que también puede ser un lindo ejercicio para jugar a cambiar los nombres de un idioma a otro.

mezclanimales libros

Les dejo el link a mi carpeta de Pinterest donde voy colgando como una wish list de los libritos que quiero ir recolectando por ahí… Me encantaría que me sugieran libros que a sus hijos les hayan gustado!

LINK LIBROS INFANTILES PINTEREST

 

Antojos argentinos

Parlando como viene

Muchas veces me preguntan si extraño Buenos Aires, y la verdad que no. No es de mala, pero hoy por hoy mi vida esta acá, y esta se convirtió en mi casa. Pero parece que mi cuerpo no está de acuerdo con este discurso.

Pasé los últimos 2 meses con unas nauseas terribles, sin ganas de comer, comiendo obligada pero con consecuencias obvias, bajé 3 kilos. Y mi estomago me pide a gritos comida argentina… si señores quiero sabores míos, propios. Pasta frola con dulce de membrillo, alfajores de maicena, cremona, queso fresco y dulce de batata, BATATA en cualquier forma (no saben lo difícil que se me esta haciendo conseguir batatas acá!), galletitas surtidas, alfajores de todos gustos y colores, una buena palta para comer a cucharadas con un chorrito de jugo de limón (las de acá son FEAS), -puedo seguir eh- porque todavía ni mencioné la carne.

No soy muy carnívora, el pollo no me va ni me viene, la carne de vaca la como solo cuando es buena, es decir en Argentina. El otro día fuimos a almorzar por ahí, aprovechando que había dejado de llover por primera vez en 15 días. Ilusa o inconsciente me pedí un bife. Y lo que me trajeron era mas parecido al primo anorexico del bife que otra cosa. Flaquito pero lleno de grasa. HORRIBLE!! Asi que en mi lista de carnes sueño con un majestuoso bife de lomo, una buena entraña a la parrilla, tira de asado, lomo, mollejas crocantes con limón –babeo sobre el teclado– salchicha parrillera, unos ricos riñoncitos, choripan con mucho chimichurri, vacío, matambrito de cerdo, pechito, unas buenas verduras asadas, papas al plomo… -ainssss suspiro y sigo– empanadas de carne de esas bien jugosas, caseras, sabrosas, que cuando mordés te explota la boca de sabor, empanadas de cebolla y queso… pero fritas, ¡eso si! bien bien pesadas, acompañadas claro está, por un buen vaso de vino tinto.

Unas ricas medialunas de grasa, bizcochitos agridulces, pepas caseras de mi amiga Gri -me hace ruido la panza ya-  un sacramento (pero le saco el azúcar de arriba, no vaya a ser que engorde al pedo), bolas de fraile rellenas, caras sucias, budines marmolados, –¿Cómo que casi me olvido de lo infaltable?– Churros rellenos de dulce de leche!! todo, TODO con unos calentitos mates amargos y buena conversación.

Tengo ganas de llenarme la boca de caramelos sugus confitados y sentir como le da dolor de cabeza a mi dentista, comer pico dulce mientras salgo a caminar por el barrio, comprar una vauquita gigante para los antojos de la noche y dulce de leche sancor para comer del pote a cucharadas. Comprarme 15 chocolatines Jack y buscar ansiosa las sorpresitas, como hacia con mi abuela Beba cuando era chiquita.

El ultimo y mas absurdo de mis antojos made in argentina es la pizza. (esto es culpa tuya Carla!) ¡SI! estando en Italia quiero, extraño, añoro la pizza argentina. El tano no lo entiende, sin embargo se propuso modificar su receta de pizza para tratar de imitar la nuestra, la dificultad es encontrar una mozzarella que no sea tan rica como la de acá, jajaja

Asi que amigos y familia, ya saben, invitenme a comer, jaja eso quiero. Busquenme en el aeropuerto con un pedazo de dulce de batata en una mano y una empanada de carne en la otra.

¿Vuelvo a responder la pregunta? no, no extraño Argentina, no… no…

asado argentino

La Real Academia Española define al “dominguero” como:

dominguero RAEMi interpretación de dominguero se acerca un poco a la 3a, pero tengo mis reservas. Me llama la atención que la RAE no reconozca el verbo “Dominguear” porque para mi si es un verbo. Sería algo así como la acción de ir en auto a muy baja velocidad, con las ventanillas bajas, recorriendo las calles del pueblo o ciudad, típicamente en torno a plaza o parque. Saludando conocidos por la ventana y en su peor expresión escuchando música muy fuerte.

La cosa es que de chica, especialmente de adolescente acelerada, me caían mal, no eran compatibles con la velocidad mental en la que vivía mi vida. Estar atascada en el trafico atrás de un dominguero era peor que una tortura medieval. 

Y fue acá, en Italia, tierra de muchos de nuestros antepasados que quizás haya llegado a comprender la génesis del dominguero.

Me atrevo a decir que el dominguero no nace de la necesidad de salir a pasear en auto y ver la gente pasar, sino de salir a pasear y buscar estacionamiento. Llegué a esta notable conclusión cuando unos domingos atrás decidimos hacer un paseo familiar y nos fuimos a un parque que hay acá cerca. Estuvimos al menos 45 minutos buscando estacionamiento, dando vueltas por las mimas calles una y otra vez, despacio, mirando por la ventana… y ahí me cayó la ficha: sin querer queriendo estábamos domingueando! 

Así que quizás haya sido a fuerza de no encontrar estacionamiento que el típico paseo de domingo se transformó en una vuelta en auto, y que esa forma metamorfoseada de paseo haya sido la que llegó a nuestras tierras junto con los italianos, su pizza y pasta. #Ponele

parcheggi_blu_auto

Parlando como viene